¿Qué podemos soñar en este domingo tan pero tan jodido? Uso esta palabra –no es mi estilo ni sé si escapará a los correctores del Diario– porque no hallo otra definición para expresar los encontrados sentimientos que se albergan en un comunicador al entrar a las incertidumbres de un nuevo año. Que para remate será mi Nº 70.
No hay muchos que saben que el florentino Carlo Collodi (1826-1890), el creador de Pinocho, fue también un periodista de diarios que se destacaban por su fuerte contenido político en momentos en que el imperio austriaco ejercía su poderío en esas tierras.
Esos dos “monstruos” de la música que inspiran el reportaje de Fernando Balseca tienen que ver mucho para lectores “jóvenes” de la tercera edad en todas las latitudes.
Primero les advierto: desde que comencé a dar exámenes teatrales dirigiendo algunas obras decidí colgar los guantes de crítico (¿alguien recordará mi columna ‘De cine y del resto’?), por eso nunca es mi intención aparecer como juez en mi editorial.
Esta ha sido una semana muy triste para los que hacemos EL UNIVERSO y mientras escribo estas palabras ha habido discusiones laborales –casi a gritos– con temas revisteros que no deberían ser motivo de trifulcas, pero... “Una redacción donde nadie se exhalta, ni discute, no es una redacción saludable”, dijo un distinguido columnista de esta revista.
“No puedes dejar de ver ese documental, porque tiene que ver con un enfoque a la gastronomía muy necesario para todos nosotros”, me decía un amigo lector hace unas semanas. Él se refería a City of Gold (pág. 36), que en esos días se exhibía en Netflix.