“He arado en el mar” fue una de las frases más fuertes y tristes que registra la historia de Simón Bolívar, a propósito de sus frustrados sueños bolivarianos.
Jean-Baptiste Poqueline, llamado Molière (1622-1673), actor, director y maestro de la dramaturgia francesa, lo sabía perfectamente cuando creaba sus comedias.
Y no nos referimos a la modelo de nuestra portada. El motivo de esta reflexión tiene que ver con el incisivo reportaje del New York Times que analiza un fenómeno muy poco percibido en los medios últimamente.
No es el día inaugural. Desde hace algunas semanas hemos estado probando en la web de La Revista (www.larevista.ec) nuevas estrategias para incentivar la participación de nuestros lectores.
Fernando Mieles y Allan Jeffs (foto) estaban sentados hace pocos días en las oficinas de La Revista trayendo el recuento de una aventura inigualable, fomentada por el Instituto Antártico Ecuatoriano. El objetivo: difundir los estudios que el Estado mantiene en esa región, por más de dos d&ea
En España su nombre es muy conocido por su trabajo de médico forense en varias instituciones. Pero el psiquiatra madrileño José Cabrera (foto) –además de aparecer en programas de televisión y conferencias– ha publicado un libro que ha merecido acalorados comentarios en los medios españoles.
La ilustración es del caricaturista francés Honoré Daumier y su visión de las cortes de Justicia parisinas en el siglo XIX no podía ser más chocante: jueces adormecidos, distraídos o simplemente aburridos en el ejercicio de su trabajo.
A propósito del Día Internacional del Teatro este martes, nuestro interés es relevar una marquesina nacional que cobra una enorme trascendencia este año por la inauguración en mayo del Teatro Sánchez Aguilar en Samborondón.