No sé cuándo hubo otro domingo como el de hoy, despidiendo el año en el día de descanso, que hoy será convertido en día de quemazonas, ruido y celebración. Quizás por eso la portada flamígera con el ave Fénix (pág. 18), para escaparnos de la algarabía. Pero estos rituales que se pegan a nuestros corazones todos los años, nunca pueden salir de la memoria. Allí perduran: las penas y las alegrías, los buenos y malos momentos, los fracasos, los éxitos.