Dueño y chef chino en Puerto Santa Ana

Por Epicuro
30 de Octubre de 2016

“Conocí Golden Bamboo. El dueño nació en China, pero ya vive en Guayaquil con su familia, es muy amable, habla español con el típico acento asiático”.

Resulta interesante ver como van abriendo restaurantes en Puerto Santa Ana. Después de visitar Nuövo, conocí Golden Bamboo, hasta creo que fui el primer cliente pues abrieron hace apenas unos días. Casi nadie se ha percatado del asunto. El dueño nació en China, pero ya vive en Guayaquil con su familia, es muy amable, habla español con el típico acento asiático.

Me instalé al mediodía en la terraza con una brisa fresca y la maravillosa vista del río Guayas. El local es sumamente pequeño, pero tiene un mezanine, casi todo el mundo prefiere estar al aire libre. La carta ofrece casi todo lo que uno espera de un chifa menos los dim sum, y confieso que eché de menos los bocaditos al vapor. Sé que los mejores de camarón se comen en Zeru. Luis San Liu Lima me explicó que la gente joven busca más bien los piqueos.

En realidad a esta hora, algo antes de las doce, estaba solo en este sector. Vi de vez en cuando parejas caminando al lado del río, el conjunto Banana armaba una tarima para el concierto de la noche, experimenté una sensación de paz sumamente grata, me sentí profundamente guayaquileño porque de verdad ese lugar es encantador.

Pedí una copa grande de sangría; unos dumplings, bocados parecidos a las empanadas pero de tamaño reducido, los rellenan con carne de cerdo, cebollinos, con diversas combinaciones de salsas. Luego me sirvieron una sopa de wantanes, plato muy sencillo que por la misma razón no tolera mediocridad. El caldo de pollo con especias era transparente, las diminutas rebanadas de cerdo guardaban el sabor del jengibre, los camarones eran frescos y crocantes, el relleno de los wantanes sabroso.

Aun cuando la clientela futura no pedirá vino, hay una lista suficiente de botellas (Casillero del diablo, Santa Rita, Trapiche, Bicicleta, Gato negro a precios razonables (a partir de $ 26). La copa de sangría o de vino tinto sale a $ 6,50. Pueden optar por los rollitos primavera ($ 6,20), los wantanes fritos rellenos con cerdo o camarón. Quienes están a dieta pedirán la ensalada César con pollo o la de la casa con tomate y queso mozarela.

Los aficionados a los cocteles encontrarán una lista que llega como a treinta especialidades, las cervezas nacionales e importadas están disponibles. Les apetecerán las costillas y chuletas de cerdo cocidas en sartén o en salsa agridulce, la corvina frita o en salsa de mariscos, los camarones apanados.

Bajo pedido especial está el Hot pot. No pregunté, pero supongo que se trata del Huo Guo, una variedad de fondue. Los trozos de carne, camarones o verduras se cuecen en un caldo concentrado con especias, salsas de ostión y jengibre: puede ser tentador por las noches con la luna como testigo. El personal es joven y bastante atento, a pesar de verse un poco novicio.

El estacionamiento lleva parquímetros, puede ser que de noche tengan que caminar un poco. Puerto Santa Ana cuenta con buena seguridad, es definitivamente un sector ideal para los turistas nacionales o extranjeros, atractivo para las parejas de enamorados.

La comida china sigue siendo tla más económica. Mi planilla, en la que estaban incluidos el IVA y el servicio, fue de $ 19,88. Constaban en ella una sopa grande de wantanes un surtido generoso de dumplings más la copa grande de sangría. Como cortesía me obsequiaron unas rebanadas de jamón ibérico. (O)

epicuro44@gmail.com

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