Lille: La ciudad más flamenca de Francia

05 de Junio de 2016
  • La descomunal Grand Plaza. En ella se encuentran la iglesia de San Mauricio, la Ópera de Lille y el Reloj de Lille.
  • Con más de 60.000 obras, el Palacio de Bellas Artes es el mayor museo fuera de París
  • La filial del Museo de Louvre en Lens presenta 4.000 años de la historia del arte en salas de exposiciones ultramodernas.
Sabine Glaubitz | DPA

El turista que visita Lille, en el norte de Francia, debe callejear por esta ciudad con la nariz al aire, “le nez en l’air”, recomienda la pequeña guía turística en francés. Los autores de la guía no exageraban. En el centro histórico de la ciudad hay una casa barroca tras otra de estilo flamenco.

Frontones decorados de forma muy artística y esculturas religiosas adornan las fachadas del siglo XVII. En aquel entonces, la ciudad, situada en la frontera con Bélgica, aún pertenecía a Flandes. Aunque Lille se convirtió en 1667 en una ciudad francesa, hasta el día de hoy lleva el nombre de “capital de Flandes”.

Da igual si uno llega a la estación Lille-Flandes, del siglo XIX, o a la estación moderna Lille-Europe: el corazón de la ciudad, la Grand Place, está a una distancia de menos de diez minutos andando. En esta plaza es donde más rivalizan entre ellos los diferentes estilos y épocas de la ciudad.

Además de la ópera neoclasicista del arquitecto Louis Cordonnier, impresiona sobre todo la Vieille Bourse, la Vieja Bolsa. Está compuesta por 24 pequeñas casas comerciales y fue construida entre 1652 y 1653, cuando la ciudad aún pertenecía a España.

La Grand Place está considerada, junto con la Plaza Stanislas de la ciudad lorenesa de Nancy, como una de las más bonitas de Francia. Desde la plaza sale la Rue de Béthune, una calle que conduce en línea recta al Palais des Beaux-Arts, el Palacio de Bellas Artes. Con más de 60.000 obras, este museo, que data del siglo XIX, es el más grande fuera de París.

Le Barbier qui fume o Le Barbue d’Anvers son los nombres de algunos estaminets, tiendas de comida tradicional que encarnan la cultura flamenca y la cocina regional. Están diseminados por el centro histórico, en el laberinto de callejones y pasajes.

La siguiente especialidad es un poco amarga y pasa por el paladar dejando un sabor de malta: la cerveza Ch’ti. Ríos de cerveza de esta marca corrían en 2008 en la exitosa comedia Bienvenue chez les Ch’tis. La cerveza se viene elaborando desde 1979 en la fábrica Castelain, en Bénifontaine.

En la ciudad de Lens, situada a pocos kilómetros de Lille, se inauguró hace unos tres años la filial del Museo del Louvre de París. El museo, cuya construcción costó unos 150 millones de euros, está formado por varios cubos rectangulares. El edificio plano de vidrio y aluminio pulido está instalado en el terreno de una antigua mina.

En Roubaix, situada a 13 kilómetros de Lille, se encuentra La Piscine, con sus esculturas situadas alrededor de la alberca y sus pinturas en las casetas, la antigua piscina es uno de los templos de arte más bonitos de la región Norte-Paso de Calais. (I)

 

Información básica

Cómo llegar: si se viaja por avión hay que llegar hasta París o Bruselas y desde allí en tren Thalys a Lille.

Alojamiento: una habitación estándar con desayuno cuesta entre 90 y 150 euros (entre 100 y 170 dólares) la noche.

Más información: info@rendezvouzenfrance.com, www.rendezvousenfrance.com.

Web: www.lilletourism.com

 

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