El país de los caminos

26 de Agosto de 2012
  • El volcán Chimborazo es atractivo en las rutas del Tren, del Libertador y de la Avenida de los Volcanes.
  • La playa de Libertador Bolívar (Santa Elena), Ruta del Spondylus.
  • Las vistas del Cotococha Amazon Lodge (Napo), Ruta del Agua.
Moisés Pinchevsky

Los viajeros ecuatorianos se han tomado las diversas provincias del país. En ello ha ayudado la aparición de una red de rutas temáticas que, con diversos “sabores”, están marcando un nuevo capítulo en el sector nacional de viajes.

 

Desde Guayaquil hacia Quito. Ocho horas de viaje por carretera que podían ser más si el turista se tomaba una colorida foto en medio de la naturaleza de Bucay o Pallatanga, se detenía unos minutos frente a la laguna de Colta, se pegaba un rezo en la antigua iglesia de Balbanera, disfrutaba de un hornado en Riobamba, compraba artesanías o el famoso pan de Ambato y se aparcaba a un costado de la vía para contemplar volcanes como el Cotopaxi.

Esa es la ruta que desde joven ha fascinado a guayaquileñas como Beatriz Álvarez, quien ahora con sus 70 años de edad sigue disfrutando de esos recorridos cuando se da sus escapadas junto con su esposo, hijos y nietos. “Lo bonito de pasear es detenerse en el camino; no me gusta viajar al apuro. Una vez nos hicimos como quince horas hasta llegar a Quito, comiendo, tomándonos fotos, comprando, deteniéndonos donde queríamos”, recuerda esta mujer que también gusta, particularmente, del viaje a Cuenca.

Sin embargo, el menú de paseos turísticos se ha ampliado en la última década con la aparición de rutas por carretera que exacerban el espíritu aventurero de los ecuatorianos que ya no piensan solo en “llegar” a su destino, sino en disfrutar del viaje, indica Víctor Chiluiza, gerente propietario de la operadora Expedisa.

Este profesional señala que la conformación de un corredor turístico comprende la interacción de varios profesionales que miden variables de operatividad, capacidad del destino, infraestructura, conectividad, existencia de recursos turísticos y necesidades de las comunidades locales, entre otros aspectos.

“Todo ello nos conduce a generar rutas que, vistas desde lo teórico, significan corredores de turismo que brindan la oportunidad de promocionar un conjunto de atractivos (nuevos y tradicionales), impulsar emprendimientos locales y demás actividades que benefician tanto en lo social como en lo económico”, señala.

Primero, el sol

Uno de los primeros corredores turísticos desarrollados en los últimos años fue la denominada Ruta del Sol, que nació por el 2000, cuando Douglas Dillon, empresario hotelero de Ballenita, registró en un mapa los atractivos que encontraba en el camino que va desde Salinas por la costa que hoy corresponde a la provincia de Santa Elena.

Esto era con el propósito de difundir tales atributos a través del mapa y así captar algo del flujo de viajeros que llegaban a Salinas.

“Poco a poco comenzó a pegar el nombre de Ruta del Sol, provocando que cada vez más viajeros decidieran tomar la carretera rumbo a los balnearios del norte”, señala Dillon como un capítulo de ese tramo de vía que ahora, con cuatro carriles en muchos trayectos, forma parte de la llamada Ruta del Spondylus, que abarca hasta Esmeraldas.

Solange Garcés, exgerenta de la Ruta del Spondylus, explica que un corredor turístico brinda muchas ventajas. “El viajero recibe una experiencia múltiple al recorrer diversos destinos, mientras que los poblados pueden promocionarse a través de una sola campaña. Lo importante es una gestión coordinada entre los sectores público, privado y comunitario”, dice esta profesional, quien también fue viceministra de Turismo y hoy labora como asesora de Desarrollo al Turismo de la Corporación Financiera Nacional (CFN).

La CFN actualmente ofrece créditos por un monto desde $ 50 mil para promover negocios turísticos en hotelería, agencias de viajes y restaurantes, nuevos o en marcha. “Y muchos de los solicitantes aprovechan las ventajas de promoción que ya reciben estos caminos del país”, dice Garcés.

Félix Burgos, director de Rutas del Ministerio de Turismo, señala que en el caso de la Ruta del Spondylus “se busca potenciar más que un turismo de sol y playa (el más demandado por el turismo interno)”. El propósito es vincular la gastronomía local, turismo de naturaleza, de cruceros y por supuesto el turismo cultural, dice sobre este producto que toma su nombre de la concha Spondylus Princeps, la cual fue motivo de adoración ancestral y usada como moneda por nuestros antepasados.

Viajeros en a vía

Las carreteras mejoradas han generado un impulso importante al turismo doméstico, es decir, el efectuado por los ecuatorianos dentro del territorio nacional. Este nicho antes era menospreciado por los empresarios turísticos, que en muchos casos preferían dirigir sus “suspiros” exclusivamente al mercado extranjero.

Actualmente, una decisión así resultaría un pésimo negocio, considerando que durante el 2011 se registraron, aproximadamente, 10,2 millones de desplazamientos urbanos en el turismo interno (salidas desde las ciudades), mientras que en el mismo periodo hubo 1’140.978 llegadas de extranjeros al Ecuador.

Tales cifras vienen del Ministerio de Turismo, que detalla que de acuerdo con el estudio realizado por el INEC, la principal motivación de viaje en turismo interno es “visita a familiares y amigos” (49%), seguido por “vacación, recreo y ocio” (33%).

Además, se estima que en los feriados del 2011 se registraron más de 5 millones de desplazamientos, siendo los principales destinos Guayaquil, Quito, Playas, Salinas, Atacames y Portoviejo.

La provincia del Guayas desea captar una mayor porción de ese tráfico de viajeros, para lo cual trabaja en difundir seis productos creados con tal propósito: las rutas del Pescador, la Fe, la Aventura, el Azúcar, el Cacao y el Arroz.

Olga Guerra, directora de Turismo del Gobierno Provincial del Guayas, indica que con estos corredores turísticos se beneficia particularmente a los sectores campesinos. “Al desarrollar (estas rutas) se quiso involucrar a los 25 cantones del Guayas, para lo cual primero se realizó un registro de sus atractivos y luego se los reunió en una oferta temática que identifique a la provincia como lo que realmente es: un gran multidestino”.

Guayas se convierte así en la zona con mayor densidad de redes turísticas, que se suman a un país ya atravesado por una Avenida de los Volcanes bautizada así en 1802 por el explorador alemán Alexander von Humboldt, un Camino Inca que tiene sus raíces en los chasquis del Tahuantinsuyo, una Ruta del Tren que está renaciendo para conectar nuevamente la Costa y los Andes, una Yaku Ñamby (Ruta del Agua, en quichua) que a través de la carretera Troncal Amazónica abraza a todas las provincias de la Amazonía, una Ruta del Libertador que busca rescatar la memoria histórica de la gesta libertadora de este territorio, y el biocorredor turístico del río Santa Bárbara, que incluye a Gualaceo, Chordeleg y Sígsig (Azuay).

Esta es parte de una red que sigue creciendo y atrapando al viajero nacional que quiere disfrutar plenamente de su país.

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