Suplementos alimenticios

29 de Septiembre de 2013

Recetados por el médico pueden ser beneficiosos porque suplen los nutrientes que le hace falta al organismo.

Cuando a una persona le faltan los nutrientes que el organismo requiere, porque no come o sufre de alguna enfermedad, es necesario recurrir a los suplementos.

Según la máster en nutrición Silvia Alejandro, son formulaciones nutricionales no medicamentosas. Generalmente, la cantidad de nutrientes que contienen es de mayor concentración, de tal manera que pueden suplir los requerimientos nutricionales que los pacientes requieren.

“Los suplementos se los extraen de los alimentos y plantas naturales e incluyen vitaminas, minerales y otras sustancias menos conocidas, como hierbas, productos botánicos, aminoácidos, enzimas y extractos animales. Además, en el mercado los venden en forma de tabletas, cápsulas y comprimidos. Cabe indicar que algunos están bien entendidos y establecidos, otros necesitan ser estudiados más a fondo”.

La Administración de Alimentos y Fármacos de los EE.UU. refiere “que a diferencia de los medicamentos, el objetivo de los suplementos no es el de tratar, diagnosticar, prevenir ni curar enfermedades. Eso significa que estos no deben hacer afirmaciones tales como “reduce el dolor de la artritis” ni “sirve para el tratamiento de las enfermedades cardiacas. Estas afirmaciones solo pueden hacerse de manera legítima para los medicamentos y no para los suplementos”.

Para la pediatra nutrióloga Saskia Carrión Villegas, los suplementos son indicados cuando existe un consumo inadecuado de nutrientes como en los casos de pobreza, dietas especiales (restrictivas, cetogénicas, vegetarianas), lactancia materna prolongada, trastornos de la deglución, enfermedades neurológicas o en casos de depresión o anorexia.

También, agrega, cuando los requerimientos nutricionales están aumentados, como en los casos de actividad física elevada (deportistas), prematuridad, neoplasias (cáncer), estrés metabólico (quemados, politraumatizados, sepsis…)

Consultar al médico

Si bien los suplementos son beneficiosos, Alejandro explica que antes de tomar algo se debe consultar al médico o nutricionista para que realice el diagnóstico nutricional y se conozca el perfil personal nutricional, lo que conduce a valorar la necesidad de su uso o no.

El cuerpo humano almacena reservas de muchos nutrientes, los cuales son necesarios para todas las funciones orgánicas. Entre ellos existe una gran sinergia y su desequilibrio por exceso o déficit deriva en trastornos orgánicos. Por esto, es recomendable realizarse exámenes clínicos básicos como una biometría hemática y pruebas inmunológicas para determinar sus necesidades y dosis de las mismas. “Una dieta adecuada nutricionalmente y un estilo de vida saludable logran mejores y permanentes resultados sin riesgos de afectaciones orgánicas”.

Además, es importante conocer los niveles de las sustancias producidas en el proceso metabólico para evitar problemas de salud. El exceso de ellos deriva en intoxicaciones, efectos neurotóxicos, cefalea, entre otros. Las vitaminas hidrosolubles como la B y la C se eliminan naturalmente, pero las liposolubles como la A, D, E y K se acumulan y provocan daños en los tejidos debido a la intoxicación que causan. Igual situación ocurre con los minerales.

Niños, embarazo y diabetes

En los niños la ingesta de suplementos alimenticios, dice Carrión, ayuda a completar los requerimientos nutricionales que presentan mientras aprenden a alimentarse correctamente, lo cual asegura un crecimiento y desarrollo adecuado.

La médica nutricionista Narcisa Zambrano señala que también es recomendable tomarlos cuando existe un déficit de hierro, que es la causa más común de anemia en la mujer en estado de gestación. De acuerdo a un artículo publicado en el Journal of Pregnacy, este tipo de patología se presenta entre el 75 y 95% en las embarazadas de los países en vías de desarrollo.

“El administrar suplementos de hierro en la gestante no solo disminuye el riesgo de partos prematuros y niños de bajo peso, así como también las muertes maternas por anemia”.

En los diabéticos, explica la doctora nutricionista Gládiz Nájera, los suplementos nutricionales son recomendados cuando en la valoración hecha en las pruebas bioquímicas se encuentra alguna deficiencia de uno o más nutrientes, por ejemplo, si tiene anemia o si tiene baja de proteínas (disproteinemia), déficit de calcio, potasio o sodio, según las necesidades que cada paciente tenga.

Incluso si tiene un déficit alimentario que ocurre con mucha frecuencia, por el desconocimiento que tienen los pacientes de cómo debe ser una alimentación saludable. También es mandatorio cuando la mujer sufre de diabetes gestacional o en la diabetes y embarazo.

Efectos secundarios

Para Carrión, los suplementos nutricionales no están exentos de efectos secundarios, cuando son dados en exceso pueden causar especialmente trastornos gastrointestinales, afecciones hepáticas o renales. También enmascarar otras deficiencias, ocasionar envenenamiento o intoxicaciones como en los casos de sobredosificación de vitaminas.

En caso de abusar pueden llevar, por ejemplo, al niño a la obesidad y a su vez al desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles del adulto que se están observando en ellos en la actualidad como son la dislipidemia (colesterol malo en exceso), esteatosis hepática (hígado graso), diabetes mellitus, resistencia a la insulina e hipertensión arterial. (S.M.de.C)

 

Ingredientes activos

Según FamilyDoctor, las hierbas han sido usadas como suplementos durante años, algunos de tipo herbales (productos fitosanitarios) pueden no ser puros y podrían hacer daño.

 

 

 

Consumir alimentos

Los suplementos alimenticios no deberían reemplazar la variedad de alimentos importantes en una dieta saludable. Entonces, también asegúrese de consumir dicha variedad de alimentos.

 

 

 

 

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