Amebiasis peligrosa

21 de Julio de 2013

La Entamoeba histolytica es la ameba altamente patógena. Hay que eliminarla con medicamentos para evitar complicaciones.

Seguro ha escuchado acerca de las amebas. Estas son protozoarios, organismos unicelulares que pueden tener vida libre o parasitar a los animales o al hombre, y existen varias especies de ellas.

Se encuentran en el medioambiente y el hombre se puede contagiar de diversas maneras, ya sea al consumir agua no limpia o alimentos manipulados por personas que las tengan en los intestinos y no guardan limpieza.

Según el doctor Ramón Lazo Salazar, especialista en Parasitología y Micología, la Entamoeba histolytica es la ameba altamente patógena que puede vivir en el intestino sin hacer daño, pero tiene capacidad de invadir los diferentes órganos y producir diversos grados de enfermedad.

Las otras especies de amebas, dice, no tienen actividad patógena. Por eso, si alguien presenta problemas intestinales, debe someterse a exámenes de heces seriado para determinar qué tipo de parásito tiene o quizás encontrar otros microorganismos que los estén provocando.

Para el doctor Iván Nieto Orellana, gastroenterólogo y hepatólogo, si alguien presenta síntomas intestinales como náuseas, dolor abdominal y diarreas con moco y sangre, es porque puede tener amebas. Además, en un gran porcentaje de las personas estas manifestaciones suelen ser leves o cursar de forma asintomática (sin síntomas).

Aunque, rara vez, el parásito invade fuera del intestino, cuando sucede se localiza en el hígado, provocando los síntomas antes mencionados producto de la complicación llamada absceso hepático amebiano, que puede aparecer a los pocos días de contagiada la persona o meses después.

Este, agrega, afecta a las personas inmunodeprimidas, a las que toman corticoides, así como a los alcohólicos, mayores de edad o a los pacientes portadores de una neoplasia. Ellos presentan dolor en el hipocondrio derecho, fiebre, malestar general, pérdida de peso y escalofríos.

Según Lazo, las amebas también pueden invadir los pulmones y provocar un problema cerebral. Incluso, originar lesiones dérmicas. “De acuerdo con la gravedad puede originar la muerte si no hay diagnóstico oportuno y tratamiento médico”, asegura.

Eliminarlas es la solución

El tratamiento contra la amebiasis, dice Lazo, consiste en indicar el medicamento específico, pero con mucho cuidado. Primero deben ser tratados los helmintos o lombrices y luego las amebas, como indican los especialistas, además debe realizarse un estudio integral para poder dirigir el tratamiento.“La medicación debe repetirse a los 15 o 30 días previo control de curación y tener cuidado en el control domiciliario, con mayor vigilancia de las personas que preparan los alimentos”.

El absceso hepático amebiano, dice Nieto, se trata con medicamento oral como el metronidazol o tinidazol dependiendo del caso clínico, seguido del consumo de un fármaco luminal (sustancias para eliminar y desaparecer el parásito de la luz intestinal), para desaparecer el estado de portador asintomático. Y en los casos graves, en pocas ocasiones, se necesita del drenaje percutáneo (pinchar con una aguja bajo control de tomografía para drenar el contenido del absceso en el hígado). Este ayuda a una pronta recuperación, pero acompañado de tratamiento farmacológico.

Naturalmente combatidas

Según el doctor David Constante Paredes, gastroenterólogo y homeópata, el uso de productos naturales para tratar las amebas, agrega, es únicamente para los casos que no son graves y para prevenir que ellas produzcan los problemas antes mencionados.

Pero si tiene disentería amebiana (diarrea con moco y sangre) o un absceso hepático amebiano, el tratamiento de elección es el metronidazol o tinidazol, ya que estas condiciones agudas pueden ser graves y hay que combatirlas rápidamente.

El consumo de ajo, por ejemplo, evita que las amebas se queden en el intestino. Sin embargo, consumirlo crudo puede ser irritante para el estómago. Para evitarlo, en el mercado venden ajo en tabletas cubiertas de una capa de clorofila que hace que este no se disuelva en el estómago, sino en el intestino.

Las amebas ingresan al organismo con los alimentos contaminados en forma de quiste y el ácido clorhídrico del estómago no rompe el quiste (es como una coraza protectora de la ameba). Luego estas llegan al intestino grueso y si las defensas de la persona están bajas, salen del quiste y se introducen en la pared del colon y se alimentan de sangre. Pero si las defensas están elevadas y hay ajo en el colon, estas siguen su camino hacia el exterior por medio de las heces fecales.

“Es importante saber que tener amebas en el examen de heces en forma de quistes no significa que estén afectados. Simplemente están saliendo por las heces, ya que las defensas del paciente no le permiten quedarse a hacerle daño. Pero si tienen trofozoitos de ameba Histolytica (ameba que salió de su coraza del quiste), hay que erradicarlas”.

También, dice Constante, hay otras plantas que combaten las amebas, como el paico, la ruda, el ajenjo. Se toman en infusión junto con menta durante cuatro a cinco días, se descansan quince días y se repite el tratamiento. Se pueden beber tres tazas al día.

 

En todo el mundo

La amebiasis se presenta en todo el mundo, pero es más común en áreas tropicales donde hay hacinamiento y salubridad deficiente. África, México, partes de Sudamérica e India tienen problemas de salud significativos asociados con esta enfermedad, según www.nlm.nih.gov.
 

Colitis amebiana grave

La infección por Entamoeba histolytica en el colon puede hacerse grave y producir una colitis fulminante que lleva a la perforación y peritonitis en caso de no haber un diagnóstico y tratamiento adecuado, según el Dr. Iván Nieto.
 

Métodos radiológicos

Como la ecografía abdominal, la tomografía axial computarizada con medio de contraste y la resonancia magnética se usan para diagnosticar un absceso amebiano. También para hacer el respectivo drenaje y mejorar la sintomatología, dice el Dr. Nieto.
 

Profilaxis contra las amebas

Toda persona debe lavar bien las legumbres y luego las manos antes de comer y después de defecar, ya que pueden haberse infectado con amebas. Además, tener un sistema inmunológico fuerte (defensas) para evitar que los parásitos se queden en el cuerpo a vivir, según el Dr. David Constante.
 

 

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