Traumatóloga con trauma de color

19 de Abril de 2015
Texto y fotos: Mauricio torres | mt@mauricio-torres.com

Daniela es una doctora apasionada... por el arcoíris. Cuenta cómo en una profesión tan tradicional rompe esquemas y sale de lo lineal y estereotipado.

¿Qué onda con tu facha?
Es un pañolón, como gitana. Los uso siempre. La vestimenta depende de la ocasión, en cambio.

¿Cómo así de gitana?
Porque quise usar una falda y una camiseta de tiras.

Como doctora, ¿usas cintillos en el quirófano?
No, ahí no se puede. Pero por lo general uso un gorro con los colores de los cintillos que uso en la playa, en la piscina, a trotar.

Si voy al quirófano, ¿será como si me estuviese interviniendo Jack Sparrow?
No, ahí sí, no. Uso el de quirófano. La gente del hospital me reconoce porque no uso el traje verde, sino de varios colores. Sombreros tengo negros, verde, amarillos, fucsia. Cuando estoy de civil, otra vez, uso cintillos. Me ven venir y dicen: “ahí viene la doctora Altamirano”.

Pensé que era el traje entero de todos los colores.
No, no. Solo el cintillo o el gorro.

¿Los scrubs y mandiles?
Mandil blanco, siempre. Los scrubs si son de colores fuertes. Hasta naranja con amarillo.

Mi hermano, que es daltónico, se vestía así también.
Ese no es mi caso.

Por suerte su esposa ahora lo viste.
Soy zurda y trabajo en traumatología. Los instrumentos no son para zurdos y, a veces, cuando trabajo con yesos, por ejemplo, se me mancha la ropa, y como es de colores no se nota mucho. Pero siempre he sido así, ropa y calzado colorido. Siempre estaré de colores: zapatos azules, camisa fucsia con pantalón negro.

Te pido de favor que el día en que yo me muera, oficies la ceremonia y no dejes entrar a nadie que vaya vestido de blanco o negro.
¡No creo! Igual, a veces la formalidad...

Yo tengo calzoncillos de todos los colores posibles. Y de dibujitos, esos me los regalan mis sobrinos.
¡Nooo, así tampoco! Pero bueno, llevo cinco años trabajando en traumatología, y nadie me ha podido sacar mi uniforme de color.

PD: Al realizar esta entrevista recordé algo. Meses atrás falleció mi pediatra, un ser humano excepcional. Me enseñó que ser serio y aburrido no nos convierte en adultos, sino nuestra capacidad de seguir siendo niños a lo largo de nuestra vida. Usaba corbatas de colores y dibujos, sin dejar de ser uno de los individuos más respetados en la ciudad. Amén, por la gente original y de buen corazón. (E)

¿Qué le parece esta facha? Coméntenos

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