Felices en sus quince

10 de Agosto de 2014

Dos chicas de 30 años recuerdan con alegría cómo fue esa edad hace tres lustros, mientras que tres jovencitas nos cuentan cómo es vivir ese momento actualmente.

 

Estefanía Cajamarca Nieto
Actriz desde su adolescencia

Cuando Estefanía cumplió sus 15 años tuvo una fiesta sorpresa. Sus padres le dijeron que se pusiera un vestido de quinceañera para una sesión de fotos que sería en la casa de su abuela, y cuando llegó al sitio, sus amigos y familiares estaban allí. “Fue muy sencilla pero divertida. Tanto que no dejé de bailar porque era lo que más me gustaba hacer en ese tiempo”, recuerda.

En ese tiempo, dice, estaban de moda el VHS, el discman, los celulares grandes, los pantalones descaderados, tal como se los conocían. Pero a ella le encantaba escuchar a los Auténticos Decadentes, Kid Melaza, Yandi Feliz y Polo Montañez.
“Lo mejor para mí fue ir al cine a ver la película Manos de tijeras y a conversar con mis amigas sobre los novios que cada una tenía a escondidas. Incluso les decía a mis padres que me iba a pasear al malecón cuando realmente acudía a una discoteca en las tardes. Esto, porque me controlaban mucho”.

Fue una edad muy linda, dice, sobre todo porque empezó a trabajar en actuación con su abuelo Antonio Cajamarca, en la Escuelita Cómica del Maestro Lechuga, pues de esa época aún conserva la falda con la que actuaba. También tiene especial cariño a una blusa que era de su abuela paterna, Grace Ochoa, y que ha pasado de generación a generación.

Actualmente Estefanía tiene tres hijos: Francisco (9 años), Jesús (4) y Mía (1 año dos meses). Estudia Optometría en la Universidad Técnica de Babahoyo (UTB) y trabaja en una óptica de sus padres. (S.M.)

 

Elizabeth Peña Rosado
Siempre feliz

Sus 15 años los celebró el 24 de febrero de 1999 con una pequeña reunión en su casa, donde estuvieron su familia y amistades más cercanas. En esa época se mudó a casa de sus tíos para estar cerca del colegio en Guayaquil (sus papás vivían en Durán) y decidió que  sería comunicadora porque le gustaba escribir, leer y hablar mucho, comenta sonreída.

En ese tiempo, recuerda, la moda era ponerse pantalones a la cintura y blusitas arriba del ombligo, pero las usaba poco. En cambio, le encantada escuchar música house y las canciones de Ricky Martin, Chayanne, Britney Spears y del grupo Tranzas.
Además veía junto con sus padres el programa de televisión  El show de Bernard, la comedia American Pie y la película de terror Chucky.

Como travesura, un día después del colegio se escapó con sus compañeras a una discoteca para adolescentes, pero fue solo una vez, dice, porque era hogareña, muy dormilona y sus salidas eran una vez al mes a las quinceañeras de sus amigas o sus primas.

De sus 15 años, Elizabeth aún conserva un peluche de Winnie Pooh que se lo regaló su primer admirador y asegura que si tuviera que regresar a esa edad, lo haría para pasar más tiempo con su familia y sus padres. Actualmente trabaja en el Colegio de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos del Litoral (Crieel) como directora de Comunicación. (S.M.)

 

Arantxa Sánchez Saldarriaga
Cinco segundos

Un chico y una chica que por descuido se golpean por saludarse con un beso en la mejilla. Aquella amiga que suele lastimarse practicando deportes. Las caras que pones cuando sales del colegio o ves algo espeluznante.

Todas estas situaciones lucen divertidas en los vines, tal como se conocen a los videos de cinco segundos en internet. “Me gustan los más cómicos, como los hechos por Juanpa Zurita (México), Lele Pons y Brent Rivera (EE.UU.)”, comenta Arantxa Sánchez. Los adolescentes gustan filmar estos videos con sus celulares, explica esta quinceañera que también gusta leer textos como La ladrona de libros y Buenos días, princesa. “Serían un buen regalo”.

Angie Quimis Barco
El valor de la amistad verdadera

Los sueños hacen sonreír a Angie Quimis. Sueños como viajar por todo el país y, luego, conocer muchos rincones del extranjero. “Me gustaría hacer deportes extremos, caminar por playas, lanzarme en paracaídas”.

Aunque esta quinceañera también valora la sencillez de pasear por un parque o por un centro comercial. “No necesitas gastar dinero para divertirte con las personas adecuadas”, indica esta joven que junto con sus amigos muestra una naciente madurez. “A veces hablamos sobre todo lo que se esfuerzan nuestros padres por nosotros o sobre lo que queremos ser en el futuro. Los adolescentes sí nos preocupamos por temas que pueden sonar adultos”.

 

Nohelia Segovia Balseca
Captando la edad perfecta

Un beso. Una sonrisa. Una mueca. O solo una mirada. Nohelia Segovia disfruta cada selfie que se toma con su celular porque “son momentos para recordar. Puedo estar en mi cuarto, le sonrío a la cámara y ya”. Aunque también disfruta tomarse fotos con sus padres en destinos como Bucay y Cuenca, ya que le gusta viajar. ¿Su anhelado destino internacional? Disney World, en Orlando. “Quisiera conocer a la Cenicienta”. Esas fotos con la fantasía irían a redes sociales como Facebook e Instagram.

Nohelia también se considera una adolescente a quien le gusta el deporte, “jugar vóley o básquet con mis amigas en el colegio; también ver el fútbol en la tele”. Por eso suele leer la sección deportiva en el periódico, o páginas como Vida y Estilo. “O notas de La Revista, como maquillaje y moda”. Todos esos momentos le generan una sonrisa para adornar una foto perfecta.

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