Kutcher como Jobs

11 de Agosto de 2013
  • ¿Quién es quién? Es increíble el parecido que tiene el actor Ashton Kutcher (derecha) con el empresario Steve Jobs en su juventud.
  • En esta imagen del filme los actores Josh Gad (izquierda), quien protagoniza a Steve Wozniak y Ashton Kutcher como Jobs.

Ashton Kutcher es el encargado de dar vida a Steve Jobs en el filme biográfico que muestra parte de quien fuera uno de los hombres más influyentes en el avance de las comunicaciones.

“Entiendo que todo el trabajo de mi vida será obsoleto cuando yo tenga 50 años de edad”, dijo en su momento Steve Jobs, uno de los hombres más importantes en la evolución de la computación en todo el mundo. En octubre próximo se cumplirán dos años de su fallecimiento y como para recordarlo, el director estadounidense Joshua Michael Stern estrenará este mes en Estados Unidos, jOBS, el filme que recoge momentos de la vida del cofundador de Apple, y ha sido Ashton Kutcher quien encarne al mundialmente conocido empresario.

Carismático, buen orador y muy estricto como director ejecutivo de su compañía, es lo que opinan sus allegados, lo que para muchos fue parte crucial que permitió lograr los asombrosos resultados obtenidos por la empresa de la manzana.

En un video subido a internet por la Asociación Histórica de Silicon Valley, se ve a Steve Jobs hablando del legado de su vida, incluso cuando aún faltaban por nacer muchas de sus más grandes creaciones. En la mencionada entrevista grabada en 1994, Jobs opina sobre su legado en la tecnología.

En esa grabación, que había sido mantenida bajo estricto secreto, Jobs se muestra sencillo y realista ante el trabajo de su vida, que cree forma parte de una serie de pasos en la evolución de la computación (y el avance de la humanidad), pero no es lo más importante en esta materia.

De hecho, aunque considera su trabajo como un gran adelanto en la informática, sabe que este ámbito avanza de una forma tan acelerada, que con el paso de poco tiempo todo se vuelve anticuado.

En el año de su muerte, su fortuna se valoraba en 8.300 millones de dólares y ocupaba el puesto 110 en la lista de grandes fortunas de la revista Forbes.

El actor

Tras la muerte del mítico magnate y visionario tecnológico, Hollywood se puso en marcha con la traslación de su vida a la gran pantalla. Fue Ashton Kutcher el escogido.

En los videos promocionales de jOBS, se ve a Kutcher en uno de sus papeles, tal como lo ha dicho él mismo a varios medios, “el más complicado”, a pesar de que el actor acepta que no se había dado cuenta del aporte de Jobs al mundo.

“Simplemente no lo sabía. Nunca me había detenido a pensar todo lo que nos dio. La idea (de personificarlo) me aterrorizó. Él es alguien que incluso después de fallecer sigue siendo muy relevante. Este trabajo ha sido un desafío único en mi carrera”, destacó el actor de 35 años.

Incluso, durante una entrevista que hizo el presentador Jay Leno en su programa The Tonight Show, Ashton Kutcher comentó que Jobs ha sido el Leonardo Da Vinci de nuestra época y que en el filme se repasarán las tres décadas más decisivas en la vida de Jobs, vistas a través de los ojos de sus colaboradores y amigos.

No me había dado cuenta de la gran contribución de Jobs a la sociedad, nunca me había detenido a pensar todo lo que nos dio. La idea (de personificarlo) me aterrorizó. Él es alguien que incluso después de fallecer sigue siendo muy relevante”, Ashton Kutcher

Curiosamente, Ashton tuvo la oportunidad de encontrarse con Steve Jobs hace años, pero por motivos de trabajo no pudo ir a su encuentro y por lo tanto, nunca se conocieron en la vida real, aunque ahora le hubiese fascinado estrechar su mano.

Confesó ser un admirador de todo lo que hizo y da varias razones por las cuales decidió aceptar el papel. “Al leer el guion original de la película se me formó un nudo en el estómago y temí que finalmente, se optase por una persona para hacer el papel que no consiguiera conectar con la figura de Steve Jobs”.

Una de las últimas razones que dio el actor es que la situación económica actual en todo el mundo “debería inspirar a los jóvenes para ser emprendedores, y para ello qué mejor que el ejemplo de Jobs, que luchó y fracasó, pero que finalmente siguió perseverante hasta construir algo grande y que ayudó a mejorar la vida de muchas personas”, destacó Ashton.

 

El director

Ahora bien, llevar al cine la vida de un hombre que prácticamente lo cambió casi todo en computación, no ha sido asunto sencillo para el cineasta Joshua Michael Stern, tal como lo explica. “Lo que hizo Steve Jobs, viniendo de una familia de clase media-baja, creando un negocio con Steve Wozniak en un garaje que pasó a cambiar la manera en que todos nos manejamos a diario, es una historia total y completamente inspiradora. Realmente se trata del espíritu de innovación y de firmeza en cuanto a conseguir algo que uno puede creer imposible. Y ese es su logro verdadero. Se encontró con muchos obstáculos. No hubo nada más que su determinación a lo largo de todos esos años que le ayudara a conseguir lo que consiguió. Eso y, por supuesto, la genialidad de Wozniak y otros, especialmente en esos primeros años. Así que espero que la gente se lleve la sensación de que esto no fue algo fácil para Steve Jobs, sino que fue algo por lo que trabajó duro. Y también creo que va a resultar interesante ver a lo que se enfrentaba porque el ‘negociar’ una visión siempre es tan difícil. ¿Cómo materializas la visión de alguien que intenta crear algo que todavía no existe, y hacerlo con una junta de directores y accionistas encima de uno? Es muy, muy difícil y eso era a lo que se enfrentaba. No fue hasta que le echaron y regresó que encontró su camino para hacer que todo saliera adelante. Hay algo inspirador en ello para todo el mundo”.

Jobs fundó Apple en 1976 junto con un amigo de la adolescencia, Steve Wozniak, en el garaje de su casa. Motivado por el éxito de su Apple II, obtuvo una gran relevancia pública, siendo portada de la revista Time en 1982. Tenía 26 años y ya era millonario.

Stern habla sobre el filme. “Mi aproximación tenía un doble enfoque. El primero, dado que se trataba de un periodo de la vida de Steve Jobs –veintitantos hasta mediados de sus cuarenta– la mayoría de la gente desconoce, nuestra responsabilidad realmente consistía en contar la historia tal y como sucedió, sin añadidos y sin adentrarnos demasiado en especulaciones, dejar que siguiera su curso. Eso es lo que resulta realmente intrigante de la película en general, que la mayor parte de la gente no se da cuenta de todo por lo que pasó hasta el momento en el que salió el primer iMac. Es una época de su vida prácticamente desconocida para la mayoría. El segundo, quien quiera que sea el personaje, tiene que vivir en la película y respirar y existir, sin importar lo icónico que sea. Así que hasta cierto punto, separé la presión de tener que contar la historia de un hombre tan mítico, y me centré en contar la historia de un hombre que hizo una cosa asombrosa e inspiradora, que es como yo me aproximaría a cualquier personaje en cualquier película. Es la historia de la lucha y la ambición de alguien que, contra todo pronóstico, logra tener una visión e introduce algo que nunca había existido antes. Algo que se ha convertido en parte de nuestro tejido cultural, algo cuya ausencia nos resulta inconcebible ahora– y esa es la historia de Steve Jobs”.

Pocos saben que Steve Jobs era adoptado, un aspecto que según el director, no influyó para nada en su vida. “Creo que el mayor reto a la hora de trabajar con una figura pública tan conocida es intentar hacerlo bien y saber introducir un personaje que, por naturaleza, es enigmático, lo que significa que muy poca gente realmente sabía qué era este hombre de verdad. Y eso incluía a personas que habían estado en su entorno durante muchos, muchos años. Era un hombre arrollador, firme y, en muchas ocasiones, voluble. Uno podría suponer que él fue como fue porque era adoptado y que, a pesar de haber admitido que tuvo las curiosidades normales de un chico adoptado, siempre negó que tuviera un impacto determinante en la persona que llegó a ser. Tuvo unos padres adoptivos cariñosos y amorosos, y los adoraba y nunca vivió muy lejos de ellos. Así que creo que el mayor reto fue presentar a un personaje de forma pura y honesta, siendo un personaje que crea tantas expectativas a la hora de intentar saber quién es y entenderle; y hacer que sea entretenido e interesante y, con suerte, producir una película que dé al público una sensación de cómo era este hombre y todo por lo que tuvo que pasar y de cómo se convirtió en la persona que fue”.

El increíble parecido de Ashton a Jobs es convincente. El director lo reafirma. “Cuando conocí a Ashton, obviamente, no tardé en darme cuenta de la llamativa semejanza física que tiene con Steve Jobs. Más aún, cuando me senté con él, sentí que ya estaba canalizando el personaje, esa intensidad se hizo presente inmediatamente. Después de esa reunión, todas las preguntas que tenía como director estaban resueltas, en parte también fue instinto, estoy seguro. Trabajó incesantemente a lo largo de un par de meses para meterse de verdad en el personaje e investigó cada aspecto de la personalidad e idiosincrasia de Jobs. Aston está muy involucrado en la industria tecnológica y tiene muchos contactos, así que pudo hacer su propia investigación. No podía haber salido mejor. También pensé que había algo muy emocionante sobre tenerle interpretando a Jobs. Como director, siempre estás buscando una combinación emocionante que supere la película o las elecciones obvias, pero dejando eso a un lado, me pareció, desde el instante que me senté con él, que él era la elección obvia”. (A.C.J.)

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