No se contagie de lo que aflige a su casa

30 de Noviembre de 2014
Jane E. Brody | The New York Times

Cuando una vivienda tiene mucha humedad, los habitantes pueden sufrir de alergias severas. Los mohos se erradican con recomendaciones sencillas.

En 1982, mi marido y yo compramos una residencia vacacional al pie de las colinas de los Catskills. El inspector que revisó la propiedad no logró notar tres hechos cruciales: la casa tenía tres techos planos (en zona de nieve), ningún drenaje desde la lodosa cámara debajo y nada de aislamiento bajo los pisos.

En unos cuantos años, nuestra casa había “enfermado”, con minilagos en combados techos, aislamiento húmedo debajo y un pequeño estanque en la cámara donde no cabes parado. Todo esto contribuyó al moho rampante dentro de la vivienda.

Mi marido era particularmente susceptible al moho y reaccionaba con fatiga extrema cada vez que íbamos de visita. Mi cuñada, quien vivía en la casa durante todo el año, se quejaba de jaquecas crónicas y problemas de sinusitis. Yo podía percibir el olor a humedad, y encontré moho creciendo en los gabinetes de madera y un sofá de piel.

Se tenía que resolver el problema de la humedad. Se construyeron techos inclinados; se reemplazó el aislamiento húmedo; se alejaron de la casa los tubos de bajada pluvial. Adaptamos la cámara con un drenaje y una pesada barrera de vapor de plástico, al tiempo que los pisos encima del mismo fueron aislados.

Se tuvo que remover el moho de muebles y alacenas, así como su contenido. La ropa fue llevada a la tintorería o lavada y secada en secadora, para deshacerse del olor.

Desastres naturales como los huracanes Katrina y Sandy dejaron cientos de miles de personas con hogares inundados que rápidamente se infestaron de moho y terminaron siendo inhabitables y, a veces, irreparables. Dado la humedad, el moho crecerá y se reproducirá detrás de los placas, paneles, tapices y muebles, en losas del techo y aislamiento, en pisos de madera, en torno a aparatos como refrigeradores y lavaplatos, así como debajo de alfombras y tapetes si no se secan rápidamente.

Un problema de moho

Pero como ha demostrado mi experiencia, no hace falta una inundación para terminar con un problema de moho. Puede ocurrir en cualquier lugar que la humedad esté presente. Una fuga oculta, por ejemplo, o condensación alrededor de ventanas o tuberías. Usted quizá ni siquiera esté consciente del problema, solo de la aflicción que causa en la vivienda.

Los síntomas típicos se parecen a los de una alergia como la fiebre del heno (rinitis): escurrimiento de nariz, estornudos, ojos rojos o llorosos, irritación de la garganta y tos. Algunas personas presentan salpullido; aquellos con asma pudieran tener un ataque. Con base en una investigación de la Clínica Mayo, una respuesta inmunológica al moho pudiera causar la mayoría de los casos de sinusitis crónica.

El moho incluso puede infectar al sistema nervioso central, a menudo fatalmente, como ocurrió en un brote de meningitis en el 2012 a raíz de inyecciones epidurales contaminadas con Exserohilum rostratum. De las 751 personas infectadas a lo largo de EE.UU., 64 murieron.

Los tipos de moho que suelen encontrarse en las casas no producen toxinas peligrosas. Sin embargo, pueden causar una verdadera aflicción y se controlan mejor si se impide su crecimiento.

Los mohos son un tipo de hongo que crece liberando esporas al aire. Las esporas no son visibles al ojo, pero cuando aterrizan en una superficie húmeda (o cuando la superficie en la que están se humedece), empiezan a crecer. Al aire libre, los mohos desempeñan un importante papel en la descomposición de materia orgánica, como hojas y árboles caídos.

Incluso los edificios más secos contienen esporas de moho, en tanto aquellos con humedad interna pudieran tener miles en cada metro cúbico de aire. Las esporas son ubicuas y pueden sobrevivir a la resequedad y frío extremos, permaneciendo latentes hasta que la humedad y el oxígeno proporcionan una oportunidad de crecer.

Reducir la acumulación

Estas medidas pueden reducir la acumulación de moho en interiores:

• Repare las fugas de agua de inmediato, secando después toda el área dañada.

• Despeje con regularidad escombros de las coladeras del techo.

• Mantenga limpias las charolas de goteo del aire acondicionado y el refrigerador.

• Aísle las tuberías de agua fría.

• Utilice un aire acondicionado o deshumificador, o ambos, y cambie los filtros con regularidad para mantener una humedad relativa por debajo del 60%. (Mientras más baja, mejor).

• Ventile aparatos como secadoras de ropa que generan humedad hacia el exterior.

• Use un ventilador de extracción o abra una ventana cuando lave platos, cocine o tome una ducha.

• Mantenga despejados los espacios pequeños.

Además, no use alfombras en áreas potencialmente húmedas como un cuarto de lavado, baño y sótano. Reemplace esponjas y trapos para platos con frecuencia o lávelos y séquelos con la lavandería general.

Las fugas en techos pueden ser un desafío en particular, dejando húmedo el aislamiento y humedad detrás de muros. El techo se restaura o reemplaza de la mejor forma si se programa antes de que ocurra una fuga.

Mantener tibia la casa suprime el crecimiento del moho. Ay, mi casa sigue poniéndose mohosa en invierno; para ahorrar aceite y dinero, dejo el termostato a 55 grados cuando no estoy ahí.

Alergias severas

Algunas personas, en particular aquellas con alergias severas, enfermedad crónica de pulmón o inmunidad suprimida, se ven afectadas por el moho en exteriores en pilas de composta, césped cortado y áreas boscosas. Cuando limpie el patio y rastrille o barra hojas muertas, debería considerar el uso de una mascarilla o un respirador N-95 (elegante mascarilla que cuesta de 12 a 25 dólares).

La limpieza del moho requiere de cuidado. Limite su exposición usando gafas protectoras, una mascarilla y guantes largos de goma, neopreno o PVC. No hace falta que use blanqueador o cloro; el jabón y el agua, o un limpiador comercial que no sea tóxico y una fibra para tallar o cepillo funcionarán bien en superficies duras. Seque el área totalmente después de limpiarla.

Si usted efectivamente usa una solución blanqueadora (nada más fuerte que una taza de cloro por cada galón de agua), nunca la mezcle con amoniaco o algún producto que contenga amoniaco.

No pinte o selle superficies mohosas. Limpie primero el moho y después use pintura con un inhibidor de moho.

Puede ser difícil limpiar bien materiales porosos como tejas del techo y alfombras que se han enmohecido y normalmente deben ser reemplazados.

 

Problemas en Ecuador

Según el alergólogo John Zambrano Haboud, en Ecuador el problema más común que surge cuando una casa está enferma es el de tipo alérgico respiratorio (asma, rinitis o rino conjuntivitis). “A mayor contenido de ácaros por gramo de polvo en una casa, mayor es el problema. La exposición a los ácaros va a generar que un paciente no alérgico se haga alérgico y, posteriormente, va a causar que el paciente alérgico tenga recaídas frecuentes de su enfermedad”.

Hay que tener siempre en cuenta, dice, que la predisposición familiar heredada para ser alérgico es también importante. La posibilidad de tener alergia a mohos intra domiciliarios es bastante menor.

Está claramente identificado que vivir en edificios o casas con mucha humedad produce tos, silbidos al respirar, exacerbaciones de asma e infecciones respiratorias. Además, se pueden presentar neumonitis por hipersensibilidad, bronquitis, sinusitis.

Zambrano sugiere combatir los males de una casa enferma para así evitarlos en las personas:

• Revisar frecuentemente los sistemas de acondicionamiento de aire.

• Sellar cualquier humedad, goteras.

• Limpiar y reparar cualquier material dañado por la humedad.

• Las habitaciones deben ser claras soleadas y ventiladas.

• No debe haber habitaciones interiores (sin ventanas al exterior).

• Existen aparatos deshumidificadores, pero siempre se debe sellar primero la fuente del exceso de humedad.

 

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