Hermana con hombre casado

18 de Diciembre de 2011

Tengo una hermana mayor de edad que andaba con un hombre casado y con hijos, es un primo lejano. Las familias de ambos saben todo y ahora este hombre la acosa con decirle al marido, porque es el único que no lo sabe. Las familias van a hacer una reunión para tratar de solucionar el problema y no sabemos si decirle al esposo para que esté presente o tal vez contárselo después, porque es un hombre colérico y se cierra cuando tiene un problema. El primo ha sido mujeriego y ahora le echa toda la culpa a mi hermana, por eso quiero alguna vía para tratar de que no se destruya su hogar.
Luis,
Guayaquil


 

Cada uno es responsable de sus actos. Hasta cierto punto. Es una situación dolorosa y compleja. Hay que mirar con el corazón: el orden en el amor  es lo que posibilita que este sea equilibrado y feliz. La infidelidad refiere un desorden. La persona que lo experimenta no es la única que forma parte de este desorden.  ¿Cuántos más en su familia han debido sufrir situaciones similares? El juicio en contra, el castigo, la exclusión o el rechazo harán más grande la brecha entre el amor y el orden no solo de la pareja sino de toda la familia.

El juicio fortalece la creencia de que se debe salvar un hogar a toda costa, incluso contra el mismo amor o contra su ausencia en la relación. La preocupación basada en el juicio, que los lleva a reunirse para decidir y solucionar el problema de alguien mayor de edad, no alcanza.

Añade al conflicto más peso, dolor y muestra más intolerancia. Más allá de los juicios acerca de la mujer infiel, del primo lejano que acosa y es mujeriego y del marido colérico, hay una mujer que pertenece, que es hermana.  Más allá de la necesidad de no permitir que se destruya el hogar, hay alguien que está llamada a vivir esa experiencia y que debe ser mirada con respeto y compasión, no con pena ni indignación. Más allá de las amenazas, hay temor.

Pregúntense en familia: su preocupación, ¿adónde puede llevar a su hermana y a su familia? ¿Pueden ustedes con sus comentarios y decisiones ayudar a sostener la relación de una pareja? ¿Puede una relación basada en el desorden sostenerse contra viento y marea? ¿Por qué una mujer establece una relación fuera del hogar? ¿Es feliz? ¿Lo ha sido? ¿Su relación ha sido saludable, equilibrada y enriquecedora?, o ¿ha sido forzada y carente de reciprocidad? ¿Puede la familia intervenir en un problema de pareja? ¿Alcanza el amor  o más bien la preocupación de la familia para intervenir? ¿Alcanzan los juicios y el temor? ¿Puede un hogar sostenerse en la ausencia de crecimiento mutuo y de donación exclusiva? Ese es un asunto de su hermana y de su marido en lo que respecta a la búsqueda de una solución, que no es precisa ni necesariamente salvar el hogar.


Se trata de la vida, del amor y del orden que lo sostiene. En esto nadie interviene ni juzga ni establece parámetros de comportamiento buenos o malos para una pareja.  O, menos aún, para una mujer, independientemente de cómo se comporte el hombre.  ¿Hay equilibrio en esto? Con seguridad usted en su corazón tiene la respuesta. ¿Están usted y su familia dispuestos a acoger a su hermana con amor y respetando su destino, sin pretender ni forzar nada? Simplemente dispuestos a mirar con amor y a reconocer lo que es, aquí está la posibilidad de ayudar.

Walter Riso escribió: “Algunos matrimonios parecen un secuestro amañado. No es la pasión lo que los une, ni la amistad ni el cuidado por el otro, es la costumbre, la rutina que se instaló como una condena o una mampara que no deja ver que lo fundamental no funciona. Amar es pasarla bien; vivir en pareja es crecer como persona. Si no es así, no vale la pena”.
Óscar Nieto Barquet,
Psicólogo clínico y facilitador de Constelaciones Familiares.
Telfs.: 238-0467, (09) 849-6326.

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