Esposo alcohólico

03 de Mayo de 2015

Llevo casada 35 años con una persona alcohólica, a la cual he pedido muchas veces el divorcio sin poder lograrlo, ya que él es abogado de profesión y tiene muchos amigos influyentes que muchas veces ha imposibilitado que logre divorciarme, además tengo una hija de 13 años que a diario ve el mal ejemplo que el padre da. No sé qué hacer y cómo librarme de él. Estoy cansada de la mala vida que nos da y del daño emocional que nos está causando, principalmente a mi hija, ya que el estado de ánimo de mi hija y su autoestima están muy bajos, él está afectando mi salud y el cargo de responsabilidad está sobre mí, además no tengo ayuda económica que me respalde. Muchas veces lo he denunciado, pero se las ingenia para salir airoso de cualquier denuncia que ponga, cuando está sobrio nos amenaza con quitarme a mi hija con cualquier injuria malintencionada y calumniosa. Necesito ayuda.

Mirella,
Guayaquil

El alcoholismo es una enfermedad que resulta de la compulsión a beber. Que a pesar de sus consecuencias negativas, una persona experimenta la necesidad de consumir alcohol y acaba afectándola en cuerpo y mente. Un individuo se embriaga para ‘sentirse bien’, provocando que cada día la cantidad de alcohol sea mayor.

Entre las enfermedades que ocasiona el alcoholismo tenemos los problemas cardiacos, cáncer, desnutrición, tuberculosis, endurecimiento de las arterias. Esto sin dejar de lado los daños de tipo social como la deshonestidad, problemas financieros, pérdidas de empleo, la persona se vuelve mentirosa y tiene dificultades familiares como las que usted ha vivido durante sus años de matrimonio.

La familia juega un papel muy importante para que el paciente acepte que tiene una enfermedad, de la cual no puede salir solo. El trabajo de todos ustedes es lograr un apego mayor de él hacia su familia, se necesita mucha paciencia y amor, tratar de involucrarlo en varias actividades familiares y recreativas tratando de que en su tiempo libre esté alejado del alcohol. Converse de varios temas, no lo haga cuando esté ebrio, ni que lo que usted diga suene a reclamo, establezca una confianza mayor de la que tenían antes.

Para lograr su recuperación, comuníquese con AA (Alcohólicos Anónimos). Presente el caso de su esposo, y ellos le enviarán un emisario que hará el enganche con el paciente. Lo demás no es fácil, pero la ayudará a no sentirse sola en este gran reto que enfrentará. Él tendrá que asistir a las reuniones y seguir un proceso que incluso demanda de la participación de sus familiares. Para lograrlo, el paciente tiene que realizar una serie de actividades, que lo sacarán poco a poco de ese estado de postración.

Si su matrimonio está irremediablemente roto, le sugiero que lo primero que tiene que hacer es independizarse económicamente de él, busque trabajo y pida ayuda a sus familiares, sea fuerte y no permita más que la agreda ni física ni psicológicamente, y peor que la atemorice. Al igual que él, ingénieselas para buscar una buena defensa, Dios no permitirá que él obtenga lo que quiere por la fuerza. Confíe en la justicia divina, prepare a su hija para que tenga una buena aceptación a la hora de la separación de sus padres. Les deseo suerte. (F)

Dra. Linda Coronel de Arias,
Psicóloga clínica, especialista en conflictos de pareja
Telfs.: 224-8591, 099-340-7550

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