Adolescente con TOC

29 de Julio de 2012

 Tengo un hijo de 16 años que cursa el tercer año de bachillerato. Hace un año él comenzó a contarme que tenía problemas con ciertas personas, es decir, si alguien se le acercaba o lo tocaba, sentía repugnancia y corría al baño a lavarse. Incluso aducía que para sacar a esas personas, que las tenía en el pensamiento las 24 horas del día, tenía que escupir o hasta inducir al vómito. Con todos estos antecedentes acudí con él a un psiquiatra y le diagnosticó el TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo). Dijo que le hacía falta más Serotonin, por lo cual le medicó Paroxetina, Fluoxetina. 

Las tomó casi por un año, hasta que hace un mes decidió suspenderlas, porque dice que nunca lo han mejorado. Este problema lo tiene mal, pues no lo deja concentrarse en clases. Por todo esto estoy desesperada. Necesito que me ayuden orientándome a dónde tengo que acudir o con quién, para que dé solución al inconveniente de mi hijo.
D.P.,
Manta

 

El Trastorno Obsesivo Compulsivo que han diagnosticado a su hijo de 16 años es correcto. El espectro clínico de la sintomatología es bastante amplio, y hay casos de severidad leve o grave, por lo tanto, no todas las veces se obtiene éxito en el tratamiento establecido.

Siempre es conveniente utilizar una combinación de psicoterapia cognitiva conductual y farmacológica, ya que si no se hace un tratamiento integral, lo más probable es que se fracase en el objetivo. Este trastorno, que es avergonzante para el que lo sufre, ya que comúnmente el paciente lucha contra la persistencia en su conciencia de ideaciones que van en contra de su integridad moral, constituye una epidemia oculta, a decir de los doctores José Yarura Tobías y Fugen Neziroglu, profesionales que trabajan en Nueva York   y que son una autoridad en el conocimiento de esta enfermedad.

Ellos la denominan epidemia oculta, porque muchas personas afectadas no consultan con el especialista por vergüenza de sus ideaciones. El trastorno se completa con los siguientes elementos: una lucha ansiosa por eliminar la idea obsesiva; una descarga motora compulsiva que alivia la ansiedad, ejemplo: lavarse las manos repetidamente; un alivio temporal de la ansiedad; una invalidación de lo acaecido, que hace que el paciente no tenga el registro de lo que sucedió previamente; y una repetición de la idea obsesiva, marcada en una duda perpetua.

En ciertos casos rebeldes  se puede intentar un acto quirúrgico en los circuitos que se piensa  que tienen injerencia en el trastorno: la región prefrontal supraorbitaria, el cíngulo anterior y los ganglios basales, y este procedimiento se lo puede ejecutar con el método denominado gamma-knife, que no tiene peligro para el paciente.
Dr. Pedro Posligua B.
Neuro-psiquiatra.
Telfs: 256-1201, (09) 940-8192.

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