Alfredo Enderica: Coleccionista de las canciones de JJ

06 de Marzo de 2016
Texto y fotos: Jorge Martillo M.

Desde los 9 años, Alfredo Enderica empezó su afición por la música del Ruiseñor de América.

Julio Jaramillo está vivo. Canta sin cesar en Zaruma 114 entre Rumichaca y García Avilés. Esa magia ocurre porque Alfredo Enderica Negrete, arquitecto guayaquileño, hasta la fecha ha coleccionado 4.100 canciones del Ruiseñor de América, temas grabados en discos de vinilo, casetes y CD. Canciones que puestas a rodar sonarían ininterrumpidamente un montón de días.

Ese lunes, en las calles guayacas, llueve. Pero en su estudio, reina la voz de JJ Su afición por el canto del guayaquileño se inició en 1959. Cuando un novio de su hermana le regaló el disco Julio Jaramillo canta, a ella no le gustó y se lo obsequió a él, un niño de 9 años. Así comenzó todo. Ahora Enderica es una enciclopedia de la vida artística del cantante.

Esa mañana, esas 4.100 canciones grabadas en un disco duro, no dejan de sonar, tampoco Enderica cesa de desgranar anécdotas. No olvida que la primera canción de JJ que escuchó fue Nuestro juramento. A sus 13 años, cuando su padre asumió la embajada ecuatoriana en el Perú, él reunía centavo tras centavo para comprar sus discos. Desde entonces los ha conseguido viajando por Perú, Venezuela, Colombia, Argentina, Uruguay, Chile, Puerto Rico, EE.UU. -Miami, Nueva York, Chicago-, Centroamérica y Panamá. Y donde menos los ha adquirido es en nuestro país porque en sus inicios Jaramillo fue cantante exclusivo del sello ecuatoriano Ónix y porque la mayor parte de su vida artística se desarrolló en el exterior. Prácticamente, Julio Jaramillo regresó, ya casi sin voz, a morir en Guayaquil.

Entusiasmado cuenta que el más reciente disco que ingresó a su colección fue el Lp Mis veinte años, una verdadera joyita con diez canciones que él no poseía. Disco grabado en Pasto, Colombia, para Tesoro, un sello que nadie conoce, sin información sobre los músicos, ni sus compositores. “Es una rareza ese disco –dice con la portada entre las manos-, así usted ahorita me dé dos mil dólares no se lo vendo”. Es cuando recuerda que Lo mejor de Julio Jaramillo y El nuevo estilo de Julio Jaramillo, discos valiosos, los compró en 1979 en un pulguero de Puerto Rico. “Por las portadas dije estos no los tengo pero me contuve para no levantar el avispero y que me suban el precio –narra como si lo estuviese viviendo-, le dije: ¿Estos disquitos cuánto cuestan?

Dame un peso por cada uno y llévatelos”. Así ha ido consiguiéndolos.

JJ en el ‘Record Guinness’

A muchos les parece imposible que Julio Jaramillo en tan solo 22 años de vida artística haya grabado más de 5.000 canciones. A criterio de Enderica la carrera artística de JJ comienza en 1956 cuando triunfa como solista con Fatalidad. Aunque su primera grabación fue en 1952: la marcha política del CFP: Nuestro líder; y en 1955 grabó a dúo con Fresia Saavedra Pobre mi madre querida y también Esposa con Carlos Rubira Infante.

Refiere que dando una charla sobre Julio Jaramillo en el club Corporación Sonora Matancera de Medellín, el doctor Héctor Ramírez Bedoya manifestó que era imposible que un cantante haya grabado más de cinco mil canciones en 22 años. Enderica le dijo que con Jaramillo nada era imposible, todo era posible. Porque, por ejemplo, en México grabó 300 elepés cada uno con doce canciones que resultan 3.600 grabaciones. En Venezuela, una noche grabó tres elepés en doce horas –de 5 pm a 5 am-. “Eso sí, con una botella de coñac y dos cajetillas de cigarrillos, eso fue todo”.

Enderica en el 2004 ingresó a la Asociación Latinoamericana de Coleccionistas de Julio Jaramillo que ya existía desde 1998 y se reunían cada dos años en el estudio del sello venezolano

Velvet Records, en Nueva York, él asistió hasta el 2011. Ahí, el mayor coleccionista era el salvadoreño José Reyes, radicado en EE.UU., con 5.125 canciones, en segundo lugar estaba el japonés Yoshinori Yamamoto, Enderica ocupa el cuarto lugar.

“Como buen coleccionista soy egoísta, obsesivo, compulsivo, pero ordenado –se define-, no puede haber un coleccionista desordenado, si usted me dice encuéntreme una canción de Julio Jaramillo, yo se la encuentro en mi disco duro y con mis discos long play igual. Yo nunca he vendido, ni he regalado, ni he botado un disco long play, jamás”.

Las próximas empresas que llevará a cabo serán inscribir a Julio Jaramillo en el Libro Guinness de los récords como el mayor grabador de canciones a nivel mundial. Ha averiguado cómo se realiza dicha gestión que iniciará ante un notario, quien certificará la existencia de sus 4.100 canciones, gestión que terminará en la cancillería británica.

Además ha iniciado la escritura de un libro sobre la vida artística del cantante y compositor guayaquileño. “Yo lo que deseo relievar es su trayectoria artística, sus logros, no tanto sus datos biográficos”, asevera y resalta las 49 canciones –letra y música– compuestas por nuestro mayor artista y registradas en la Sociedad de Autores y Compositores del Ecuador. Pondera su excelente voz de tenor alto. “Julio ponía la voz donde le daba la gana, además hacía la inflexión de voz de tristeza o si era de alegría, era un fenómeno”.

Pero fue un gran artista incomprendido en su propia tierra, reflexiona: “Por ese sentimiento mezquino propio del latinoamericano y, con mucho pesar, del guayaquileño, queremos destruir lo que no somos capaces de construir”.

Julio Jaramillo murió físicamente el 9 de febrero de 1978, pero continúa cantando porque está más vivo que nunca. Así lo confirma el reciente musical JJ realizado en el Teatro Sánchez Aguilar. Y más cuando Alfredo Enderica vuelve a escuchar Nuestro juramento: “Si tú mueres primero, yo te prometo,/escribiré la historia de nuestro amor/con toda el alma llena de sentimiento;/la escribiré con sangre,/con tinta sangre del corazón”. (I)

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