Mística renovación

03 de Noviembre de 2013
  • Fachada frontal de la capilla.
  • Reinauguración: Pilar Morla de Orrantia (dirigió la restauración), monseñor Antonio Arregui y Jorge Tola (de la Junta General de la JBG).
  • Altar con la Virgen María.
  • Los vitrales fueron restaurados.
Gisella Quintana B. / Fotos: Víctor Álvarez

La capilla de la Medalla Milagrosa, en el hospital Luis Vernaza, muestra su antigua belleza tras ser restaurada.

Posiblemente al escuchar la expresión Notre Dame enseguida evoca la catedral en París (Francia) y otras iglesias con el mismo nombre. El apelativo es la designación en francés para Nuestra Señora, en referencia a la Virgen María.

La capital francesa también alberga una capilla en honor a la Virgen, tras su aparición a la santa Catalina Labouré, en 1830. A ella le pidió la creación de una medalla, posteriormente conocida como la Medalla Milagrosa. Por esta razón, el lugar de culto católico se denominó Capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa (Chapelle Notre-Dame de la Médaille miraculeuse, en francés; también conocida como capilla de la calle du Bac, por su ubicación).

¿Sabía usted que en Guayaquil existe una capilla cuyo interior es casi el fiel reflejo de su homónima parisina? Está ubicada en el hospital Luis Vernaza de la Junta de Beneficencia de Guayaquil (JBG) y atravesó un proceso de restauración en los últimos tres años que le devolvieron la solemnidad y belleza típicas de un sitio de oración. Fue reinaugurada el 9 de octubre de este año, en el marco de las festividades por la independencia de Guayaquil.

Deterioros

Un quebranto en la salud de Rosa Vernaza de Orrantia la mantuvo interna en la casa de salud, que lleva el nombre en honor a su padre, Luis Vernaza Lazarte, quien sirvió varios años a la Junta de Beneficencia como director.

“La hija de él estuvo asilada por una enfermedad bastante grave y sus familiares concurrían a la capilla para buscar soporte espiritual”, explica José Estrada Guzmán, administrador de la casa de salud. Gracias a las visitas diarias, los parientes pudieron señalar varios desperfectos, como filtraciones del tumbado, fallas del sistema eléctrico y resquebrajamiento en las paredes.

Pero lo más notorio habría sido la pérdida de los delicados elementos que le ‘daban personalidad’ a la capilla. “Con el paso del tiempo todo se va deteriorando, había ciertos detalles y preocupaciones arquitectónicas, como la pintura, escultura, vitrales, pedestales (los cuales llevan esculpidos la Medalla Milagrosa de la Virgen)... Todas las paredes eran de un solo color, pero ahora todo está restaurado”.

Un ejemplo de ello son las columnas, que estaban pintadas en un solo tono. Hoy lucen un matizado que simula al mármol, esto le da a la capilla un aspecto más cercano a su hermana en París.

El exterior mantiene las formas de balcones, igual que en la edificación del hospital, los cuales según Estrada, servían de tránsito para pacientes, enfermeros, médicos, familiares, antes de la implementación de ascensores.

La obra de restauración fue impulsada por Pilar Morla de Orrantia, nuera de doña Rosa, quien dirigió al equipo de arquitectos, pintores, restauradores, artesanos, historiadores y ebanistas. “Se ha restaurado la pintura mural que va desde el techo hasta el sótano, se le ha devuelto la imagen como fue originalmente”, expresó Morla.

Patrimonio

La capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa es un bien patrimonial, el cual mantiene su estructura original desde mediados de la década del veinte. En esta época, el edificio fue reconstruido en cemento, ya que al igual que el hospital (que en ese entonces se llamaba General) era de madera. Fue diseñada por los italianos Luigi Fratta, Paolo Russo y Francisco Maccaferri, quienes también diseñaron la casa de salud. Vernaza junto con las hijas de la Caridad (enfermeras del sanatorio) tuvieron la iniciativa de la remodelación.

La capilla alberga pinturas de óleo con las apariciones de la Virgen a Santa Catalina.

Está abierta de lunes a domingo y las misas se ofician a las 17:30.

 

Rescatando detalles

La mayoría de los detalles originales en el interior de la capilla, como este friso en las paredes, estaban cubiertos por una capa de pintura, no relacionada a los motivos religiosos. Se necesitaron fotos antiguas para rescatar las formas y colores.

 

esculturas celestiales

Las estatuas de san Vicente de Paúl y santa Luisa de Marillac, fundadores de la Compañía de las Hijas de la Caridad, están junto al altar.

La congregación se encargaba de la atención y cuidados de los pacientes en el Hospital General.

 

 

 

 

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