Walesa y la esperanza

21 de Diciembre de 2014

El veterano director polaco Andrzej Wajda dirige su nueva película basada en la vida del sindicalista, político y libertador polaco Lech Walesa.

El actor Robert Wieckiewicz encarna al líder sindicalista Lech Walesa.

En junio de este año, Polonia conmemoró 25 años del inicio de la democracia de la mano de Lech Walesa y Solidaridad (sindicato liderado por él), una libertad política que conllevó profundas transformaciones económicas que hoy permiten hablar de dos de las décadas más prósperas del país. Este aspecto y otros son recreados en

Walesa, el hombre de la esperanza, filme interpretado por los actores Robert Wieckiewicz (Lech Walesa) y Agnieszka Grochowska (Danuta, esposa de Walesa), y recorre algunas de las escenas más relevantes de la historia reciente polaca y de la familia del sindicalista, como la entrega del Premio Nobel de la Paz al sindicalista, que recogió su mujer en 1983, o el discurso que pronunció ante el Congreso de EE.UU. en 1989, poco antes del fin del comunismo en Polonia y un año antes de ser el primer presidente electo del país.

Las escenas posteriores siguen su camino hacia la madurez política y el impacto que esto tuvo en su vida familiar y la relación con su esposa.

Para los críticos, el director Andrzej Wajda se acerca de manera fiel y sincera a la figura de Walesa, arrancando desde los años setenta y culminando en los años ochenta. “Soy muy consciente de que Walesa es el tema más difícil que he abordado en mis 55 años de carrera cinematográfica, pero no me imagino a otros directores haciendo una película sobre el sindicalista que me parezca satisfactoria. No tengo otra opción. El guion de Janusz Glowacki fue el primero y también el único. Ha experimentado algún cambio, pero es un proceso natural e inevitable cuando haces una película cuyo tema, en este caso Walesa, suscitará reacciones importantes por parte del público. Lo he admirado desde el momento en que lo conocí, durante las conversaciones entre Solidaridad y el Comité del Gobierno. Esta película reflejará todo esto. Está dirigida a todo tipo de público, pero sobre todo me gustaría llegar a los espectadores más jóvenes, ya que creo que Lech Walesa es un buen ejemplo para convencerlos de que deben participar activamente en nuestra vida política”, destaca Wajda.

El director

Con unos enérgicos 87 años, el veteranísimo director polaco Andrzej Wajda no se cansa de poner su cámara frente a la convulsa historia que le tocó vivir en el siglo XX. El director de Cenizas y diamantes, Katyn o El hombre de hierro empieza en la película dedicada a Walesa con la famosa entrevista que le hiciera Oriana Fallaci en 1980 y que da paso a una descripción humana y algo simplificadora del líder. Walesa era un electricista, que se jactaba de no haber leído un solo libro, y que, sin embargo, tuvo el talento político de “liberar Polonia y contribuyó a derribar el muro de Berlín. Walesa llevó la libertad a Polonia y provocó la caída del muro de Berlín”, resaltó Wajda, especialmente satisfecho de la que calificó como su película “más difícil” y en cuyos hechos históricos participó.

El realizador fue una de las personas que se acercaron a los astilleros de Gdansk cuando en 1970 comenzó la huelga que lideraría Walesa y que sería el germen de todo el movimiento libertario y sindical en su país. “Fui el primero que le pregunté qué pasaría si llegaban los tanques soviéticos” como respuesta al movimiento de huelga. “Walesa tuvo una gran seguridad, sin tener ninguna información, al decir rotundamente que no”.

Walesa entendió rápidamente que los tanques rusos no irían a Polonia y que las autoridades polacas no podrían hacer nada con el chantaje que trataron de aplicar en un primer momento a los obreros. “El personaje creó una opinión que fue aceptada por 10 millones de personas que sufrían esos problemas y que se unieron a Solidaridad”.

Tomando como base la famosa entrevista, Wajda pone en pie un relato sobre un hombre que decidió pasar al liderazgo porque nadie más quería hacerlo y que tuvo un gran apoyo en su mujer, Danuta. “Independientemente del personaje de Walesa, lo difícil era encontrar la forma de hablar de un periodo tan importante, cómo empezar y acabar el relato”, explicó el realizador.

“Para hacer una película hay que tener suerte y yo he tenido mucha suerte en la vida”, afirmó Wajda, especialmente contento porque en el filme ha utilizado “palabras exactas de Walesa”, un personaje que alcanzó la gloria pero que en los últimos tiempos ha sido cuestionado en su país natal por sus declaraciones contra la homosexualidad.

Andrzej Wajda, director polaco.

El actor

El protagonista Robert Wieckiewicz fue galardonado con el premio al Mejor actor en el Festival de Cine en Chicago. “Ninguna otra persona podría haber hecho lo que hizo Walesa”, aseguró Wajda durante el estreno de la cinta en Italia, donde recordó que en aquellos momentos, en los años setenta, “las autoridades comunistas sabían que eran los obreros los únicos que podían poner en peligro el sistema”.

Robert Wieckiewicz conoció a Lech Walesa después de la filmación. Aunque Walesa ayudó a la promoción de la película biográfica, mantuvo su distancia cuando esta estaba siendo filmada. “No interferí y no quise involucrarme en la filmación”, explica.

En la cinta, Walesa es protagonizado por el actor polaco Robert Wieckiewicz cuya similitud en la pantalla al bigotudo líder sindical es asombrosa y lo presenta como una persona carismática y contradictoria. En un momento de la película el personaje admite:

“Soy un hombre con una enorme indignación interna”.

El actor no estaba preocupado por interpretar a una figura sumamente conocida, alguien que además está vivo. “Para mí se trata solo de un hombre, un trabajador, un esposo y un padre. Por supuesto que es un líder, uno muy astuto, inteligente y ganador del Premio Nobel. Así que abordé este papel de la misma forma como cualquier otro. Leí el guion y traté de capturar los distintos niveles del personaje”, destacó el actor.

El actor recuerda que cuando era adolescente, en 1980, escuchó sobre la huelga del astillero de Gdansk en una emisora radial. Fue a Gdansk de vacaciones y recuerda “la atmósfera de libertad” de la ciudad portuaria del Báltico. “Podías decir cualquier cosa que quisieras sin censura. Por primera vez en mi vida pude respirar. Walesa era como un hombre venido de Marte, un superhéroe. La gente lo entendía. Era uno de nosotros”, indica el actor quien reconoce que el Walesa de la era pospresidencial sigue siendo una figura controvertida. “No es un individuo fácil de manejar. No le gusta quedarse con la boca cerrada. Todavía sigue activo en la escena política y en ocasiones dice algo complicado. La sociedad polaca está dividida entre la gente que sigue creyendo que es un héroe y otros que piensan que es un traidor”.

Wieckiewicz agrega que “en la historia del mundo hay muchos íconos, como Mandela, que hicieron algo muy importante para otras personas en el mundo. Walesa es, en mi opinión, uno de ellos”. (E) (A. C. J.)

 

EL VERDADERO LECH

Lech Walesa (1943) fue un electricista de los astilleros polacos de Gdansk que participó en 1970 en las manifestaciones masivas locales de los obreros, en las que hubo una masacre por parte de las autoridades de ese país.

Diez años después se produjo un nuevo levantamiento del que inesperadamente pasa a convertirse en el líder de los trabajadores polacos portuarios. A partir de ese momento se erige un nuevo movimiento contrario al régimen comunista. En poco tiempo pasa a representar a la clase obrera polaca, lo que años más tarde lo lleva a convertirse en el primer presidente demócrata tras el fin del comunismo polaco. Walesa es demasiado bueno en su nuevo cargo político, algo que perturba a sus opositores, que deciden investigar sobre su pasado hasta encontrar algo que los ayude a desmitificar al ejemplar presidente.

¿Qué opina el exmandatario polaco y premio nobel de la paz de una nueva película sobre su vida? Al principio de la cinta Walesa, el hombre de la esperanza,al personaje se lo describe como “un hombre lleno de contradicciones y sorpresas”. “Así es como gané. Sorprendí a los comunistas, sorprendí a Boris Yeltsin (en ese entonces presidente de la URSS), sorprendí a muchos presidentes”. Y después, tras una pausa, agrega: “También he tenido mucha suerte”.

La película no deja dudas sobre la forma como Walesa se enfrentó a las autoridades, poniendo su vida en gran riesgo.

¿Temió por su vida durante los arrestos e interrogatorios? “Soy un hombre de fe”, contesta. “Solo temo a Dios y a mi esposa... a veces”.

En 1990, Walesa ganó las elecciones presidenciales y se convirtió en presidente de Polonia para los siguientes cinco años. Luego, en 1995 y 2000 se presentó como candidato presidencial, pero no obtuvo resultados positivos. Ayudó a organizar un nuevo partido llamado Acción Electoral Solidaridad y actualmente permanece activo en la política de su país.

 

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