Cuando el camino es incierto

16 de Septiembre de 2018

Lean on Pete sigue la travesía de un chico abandonado en busca de un hogar. No va solo, lo acompaña su mejor amigo: un caballo.

Charley es un chico de 15 años que empieza una odisea luego de quedar a su suerte junto con su padre alcohólico, el abandono de su madre hace bastante tiempo y tras una tragedia familiar. Esta travesía a la que se ha embarcado se convertirá en un peligroso viaje por el oeste de Estados Unidos, todo por buscar a su tía, a quien no ha visto por bastante tiempo. Pero en esta aventura no estará solo, pues estará acompañado de su mejor amigo: un caballo de carreras al cual lo ha salvado de la muerte. El trayecto le servirá a Charlie para descubrir el sentido de la vida e intentar encontrar un lugar al que poder llamar hogar dulce hogar.

La película Lean on Pete está protagonizada por la joven revelación Charlie Plummer (sin parentesco con Christopher Plummer, más allá de interpretar a su nieto en Todo el dinero del mundo, de Ridley Scott), y el guion se ha trabajado con base en la novela homónima de Willy Vlautin. La dirección recae en el cineasta Andrew Haigh (1973), a quien se lo conoce por otros trabajos como 45 años (2015), Weekend (2011) o Greek Pete (2009).

“Fue como si la historia me hablase, sentí ese aire de amabilidad y compasión que, para mí, es muy importante y por eso decidí hacer el filme”, explicó Haigh durante el Festival de Venecia 2017, quien recordó que cuando leyó por primera vez la novela, lo emocionó mucho la ternura del personaje de Charley. De hecho, Charlie Plummer fue el ganador del Premio Marcello Mastroianni en el mismo festival en la categoría intérprete revelación.

El filme es una historia sobre el amor, la soledad y la familia narrada a través de la conexión entre un adolescente y un caballo muy especial, a modo de western y road movie. “Lo que los británicos llamamos melancolía, los estadounidenses lo llaman depresión”, dice Haigh y añade: “Creo que en Europa entendemos la melancolía como algo difícil de articular: puede ser suave, hermosa o triste, pero suele tener que ver sobre cómo fue nuestra vida y a dónde va. Mientras, para los americanos es algo de lo que hay que salir rápido. Los europeos disfrutamos más de la melancolía”.

El cineasta reconoce que crecer como homosexual en los 80 no fue fácil y eso le ayudó a conectar con la tristeza del protagonista de su historia. “Su vida es muy diferente a la mía, pero el estado emocional se parece. Me gustaba la idea de explorar diferentes elementos de la soledad y cómo tratamos de escapar a esa emoción. Me encanta la complejidad: que alguien no encuentre la solución a lo que está buscando, sino que tiene que seguir enfrentándose a eso”, resalta.

Luego del infortunio familiar, el joven Charley encuentra trabajo. Todo parece estar bien, se entrega por completo a su empleo en un hipódromo porque, aparte de proporcionarle algunos ingresos, también le sirve como terapia emocional. Pero no deja de llamarle la atención la falta de empatía equina de sus jefes Del y Bonnie (protagonizados por Steve Buscemi y Chloe Sevigny (quienes retratan el lado más oscuro de las carreras de caballos). De allí que decide salvar a su nuevo amigo iniciando una escapada. En cierto modo, ambos huirán de su funesto destino y se embarcan en una odisea plagada de aventuras para encontrar definitivamente un hogar y alguien que los acepte.

El actor

“Para mí no fue difícil saber quién era el personaje. El guion era excelente y la historia muy sincera”, resaltó con mucho aplomo el Charly Plummer, para quien también fue importante desarrollar la relación con el caballo en esta película que ahonda también en el trance de la adolescencia y cómo se forjan los vínculos más especiales en los lugares más insospechados, todo ello con los característicos paisajes rurales del oeste americano como telón de fondo.

“El director capturó tan bellamente un momento de mi vida y me devolvió todos estos sentimientos”, dijo el actor en flickeringmyth.com, portal el cual también indica que fue el mismo Plummer, quien escribió a Haigh para participar en el entonces proyecto.

“Mucho de eso fue oportuno, pero también creo que sí comparto muchas cualidades con ese personaje. En ese momento había muchas cosas que estaba cuestionando y sobre las que quería saber más, y no solo sobre mí, sino sobre las personas que me rodeaban. Tenía preguntas sobre lo que es mi hogar, y también me aterrorizaba la idea de estar solo, algo que me había asustado durante mucho tiempo. También acababa de conocer a mi novia, y de la que me enamoré, entonces se trataba de confiar en alguien más con todas sus cosas; todo lo bueno y lo malo. A pesar de que estas tres cosas no están necesariamente sucediendo con este personaje, creo que él pasa por esas etapas y, por supuesto, está tratando de llegar a su tía, que es su hogar, o este ‘fragmento de casa’. Por el camino, se pregunta si eso es real y conoce varias personas, ninguna de las cuales está contenta, excepto quizás una pareja. Pero, en su mayor parte, ninguno de ellos lo es y eso plantea la pregunta de si siempre va a estar solo. Luego se encuentra con este caballo al que le dedica toda su vida, y siempre he dicho que esta es una historia de amor. Por supuesto, tal vez no románticamente (risas), sino una historia de amor entre este chico y esta criatura, y si esta lo sabe o no, lo cual espero que fuera, fue un momento tan crucial en la vida de este chico que dio él un sentido de propósito. (A. C. J.)

Fuentes: abc.es, espinof.com y agencias

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