Dom - 07 Feb
Escrito por Lenín Salmon
De los fracasos que una persona puede sufrir en la vida, tal vez el más doloroso es el de haber perdido una relación sentimental, mucho más si se trata de un matrimonio, todavía más si hay hijos de por medio. Debido a los cambios radicales que este golpe impone en el estilo de vida y en el manejo emocional de los involucrados, hay personas que tardan mucho tiempo en recuperarse, y otras jamás volverán a ver la vida como antes. Si en estas circunstancias le pedimos a la vida que nos conceda otra oportunidad para buscar la felicidad afectiva, ¿cómo podremos estar seguros de que ahora sí tendremos éxito?