Dom - 16 May
Escrito por Jorge Velarde
Empecé mi aventura hace algo más de 30 años, cuando el anuncio de haber elegido la pintura como profesión espantaba a cualquier padre, y el mío no fue la excepción. No lo culpo, nuestro medio no ofrecía las herramientas necesarias para la formación de un artista, y todos aquellos que no pudiéramos viajar a otro país estaríamos condenados a quedarnos únicamente como bachilleres de la república, o empezar a caminar y ser nuestros propios maestros.