Mayra Santos, 34 años.
¿Y las camisetas de campaña política? ¿Y esa facha dominguera?
Anoche dormí mal y vestirme así me hace sentir mejor. Me reanimo del estrés y la rutina.
¿Cuánto tiempo trabaja aquí?
Diez años. Siempre con una sonrisa, así me he ganado mucho a la gente. La risa me relaja y tranquiliza. Antes de trabajar aquí yo estudiaba enfermería, tuve que retirarme por no tener mi título de bachiller. Pero a mí no me gusta depender de nadie.
¿Cuál es su inspiración?
Mi hija de 13 años y mi familia. Vivo con mis padres y hermanos y soy la consentida de la casa. Somos muy unidos y ellos son muy importantes para mí.
¿Cuál ha sido su mayor sorpresa trabajando en este cruce?
Que personas bajen el vidrio de su carro y me digan “hola, Mayrita, como así tan contenta?”, y yo no tengo idea de quién es. Me imagino que también me conocen porque compito en las carreras del sol en Salinas.
¿Harta farra en esos viajes?
Sí. Somos como 30 y ahí armamos la fiesta. No nos dejamos vencer y tampoco necesitamos que nos incluyan porque nosotros mismos nos incluimos. La gente está cambiando, ya no nos miran con soberbia o pena, ahora cada día alguien nuevo me sonríe. Eso me hace feliz.
¿Su más reciente alegría?
Ser condecorada por la Junta Cívica y el Municipio de Guayaquil (el 27 de enero). Por mi espíritu alegre y mi autoestima. Además, estoy seleccionada para representar a Ecuador en Estados Unidos, en una competencia atlética el 5 de julio.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla




