No hay una fórmula perfecta. Tampoco un número establecido al cual apostar seguros de ganar la lotería de un buen matrimonio. Pero sí factores influyentes a la hora de mantener una relación de novios o esposos.El tiempo no siempre es una garantía. Ellos y ellas hablan de sus experiencias en relaciones que pasaron los 5 años y no llegaron a más y también los que ahora son matrimonios felices.
¿El tiempo es una garantía? Para Éricka, de 28 años, no. Luego de seis años de relación su novio y ella decidieron terminar. “Entendí como me dijeron alguna vez que sumar tiempo no es sumar intensidad, creía que era la persona adecuada pero nunca pudimos manejar el carácter de ambos”.
Ella asegura que se volvió demasiado exigente, lo quería perfecto y le hacía ver cada error que él pudiera tener; él, por la confianza de los años, descargaba con ella sus cambios de carácter, no se medía en sus expresiones y llegó a saturarse de los reclamos.
“Mi error fue pretender cambiarlo y no darme cuenta de que no era tan simple”, asegura.
Alicia, 27, coincide con ella. “No creo que exista una ley sobre las relaciones con base en el tiempo de noviazgo, pero por mi experiencia creo que al año ya sabes si esa persona es o no. El tiempo logra convertir la relación en costumbre más si no pones detalles”, cuenta.
Tuvo cinco años con su ex pareja y al final todo se debilitó, pese a que dejó de lado amigos, salidas y hasta familia. “Lo más triste es que al terminar una relación tan larga te das cuenta de que estás sola. Yo amé sin condición, no me arrepiento de nada, lo que procuro ahora es ser un poco más cerebral y no tan emocional”. Ahora en su nueva relación de año y medio ya han pensado en casarse.
Iván, administrador de empresas de 30 años, coincide con ella. Y es literal cuando se le pregunta por los noviazgos largos. “Eso no va. En un año tú sabes si es o no”. Después de cinco años ‘amarrado’, dice que desde un principio se deben valorar cosas que por la ilusión no se ven, como las costumbres y los proyectos de vida en conjunto.
El psicólogo Samuel Merlano asegura que desde el punto de vista psicológico las relaciones de enamoramiento o noviazgo largo no son recomendables por diferentes razones. “La etapa del enamoramiento es de ciclo corto, los especialista indican que dura máximo dos años porque justamente se activan ciertas hormonas que son las que participan en la atracción, la pasión, y la ilusión. Cuando dura más de eso, esto va desapareciendo a tal punto que la pareja empieza a sentir ya casi una relación entre dos conocidos dentro de una familia”.
Ello explica que atraviesen por etapas de frivolidad que a ratos se tornan en costumbre.
Para Cecilia Chávez Bowen, psicóloga clínica y orientadora familiar, el riesgo de tener muchos años juntos es que se pasa a instancias más íntimas, como las relaciones sexuales y la convivencia, pero sin asumir un compromiso. La motivación entonces por formalizar o casarse disminuye.
Hay razones frecuentes para extender el noviazgo, coinciden los especialistas: una es cuando la pareja comienza la relación a temprana edad (15 y 17 años) y tiene la presión de terminar una carrera y conseguir trabajo.
Se suma también la economía. Aspiran a empezar con algún bien en común y eso les lleva tiempo.
Fue el caso de Lorena. Tuvo 13 años de relación (la empezó a los 15) y ahora está casada y tiene una hija con su novio de la adolescencia.
Aunque reconoce que hubo altos y bajos, al final se mantuvo el amor.
Los padres de Alicia, cuenta, tuvieron 5 años de novios y hoy llevan una relación de 30.
¡Va a cambiar!
También influye el hecho de querer que la persone cambie o esperar para conocerse bien, dos errores frecuentes –dice Cecilia Chávez– porque la persona no cambia si no lo desea y ni casado se termina de conocer a la pareja porque es diferente la convivencia.
“Uno debe estar seguro de que es la persona para uno. Yo digo siempre no hay nadie perfecto pero siempre hay alguien perfecto para uno, con sus defectos y virtudes”.
Merlano recomienda que si son personas adultas que ya tienen criterio formado, profesión e independencia laboral, no esperen más de dos años para asentarse en una relación.
Chávez dice que no siempre es necesario tener una casa propia para empezar. “Cuando una pareja lucha junta por un proyecto siente esa casa más suya, cuando no hay esfuerzo muchas veces no los une”.
Más allá del tiempo es clave reconceptualizar el criterio de amar y valorar tres factores, recomienda Merlano: eros, filia y ágape... significan pasión, mantenerla con sorpresas, mostrándose atractivos para la otra persona; amistad, conservar esos vínculos a pesar de que sean esposos; y amor espiritual, dar algo sin esperar nada a cambio. Eso hace que se mantenga y no decaiga después del ciclo de enamoramiento. (K.V.)
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Comentarios (2)

escrito por Ana, febrero 17, 2010
Es verdad las relaciones largas sirven para darnos cuenta lo que realmente deseamos de nuestra pareja,no pensemos en cambiar a nuestras parejas,sino comprenderlas si verdaderamente queremos continuar una relación que nos importa.
escrito por Karina Muñoz, febrero 17, 2010
Acabe de terminar una relación de casi 5 años y también coincido que la relaciones largas no son tan recomendables, porque llegó a convertirse una relación en base a la costumbres, me sentí con la confianza máxima de quererlo cambiar, de quererlo perfecto cada día y nos olvidamos de los detalles de enamoramieto, y por mi experiencia es dificíl dejar atrás tantos años de relación y volver a comenzar tu vida sin esa persona que estubo en los momentos más lindos de tu vida, volver a planear tu vida sin él.
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