Dom - 03 Ene
Escrito por Carlos Burgos, especial para La Revista
Es impresionante la cantidad de pobres diablos que circulan por la obra de Bolaño. Un tipo específico, además: el pobre diablo literario. Los detectives salvajes, probablemente la novela más importante del autor chileno, es ante todo un enorme repertorio de pobres diablos. En literatura, este tipo de personajes suelen tener varias características. Una de ellas, la principal tal vez, es su absoluta levedad. Me explico: el pobre diablo es lo que no tiene peso, lo que no puede fijarse ni asentarse bien en una tradición literaria. Es, de cierta manera, lo opuesto a la memoria: lo que no se recuerda, lo que vive en el olvido permanente.