Dom - 13 Jun
Escrito por Paulo Coelho
En 2010 se celebran los 200 años del bautismo de Doña Chica de Baependi, y yo quisiera volver a contar ahora una historia. Hace mucho tiempo, durante mi periodo hippie, mi hermana me pidió que fuera el padrino de su primera hija. Acabó pasando un año entero, y el bautismo nunca llegaba a celebrarse. Me pareció que mi hermana había cambiado de idea, fui a preguntarle lo que había ocurrido, y ella me respondió: “Tú sigues siendo el padrino. Lo que pasa es que le hice una promesa a Doña Chica, y quiero bautizarla en Baependi, ya que ella me concedió una gracia”.