Dom - 07 Mar
Escrito por Paulo Coelho
Para el héroe griego Prometeo, que robó el fuego de los dioses y se lo entregó a los hombres, el infierno consistió en permanecer atado en un despeñadero adonde todos los días un pájaro venía a comérsele el hígado. Jean-Paul Sartre dice, en su pieza A puerta cerrada, que el infierno son los otros. Jorge Luis Borges, en un poema, hace una interesantísima descripción de lo que nos espera más allá de la vida: la eterna contemplación de un rostro.