Dom - 07 Feb
Escrito por Paula Tagle
Cada humano tiene su forma particular de empezar un nuevo año, aunque sea febrero. Hay quienes escriben en sus diarios grandes resoluciones: dejar de fumar, perder treinta libras, hacer un largo viaje. Otros se ponen filosóficos y prometen buscar la verdad interior, o dedicarse al altruismo y servir a los demás. Muchos lo inician bailando, desmemoriados gracias al alcohol u otros aditivos. Pero Walter Pérez, terminó el 2009 y empezó el 2010 de una manera muy particular.